ELLOS OPINAN RD
Por: Manuela Valenzuela
SANTIAGO DE LOS CABALLEROS, RD.- Un adolescente de 14 años, identificado como NOELVI JEREMIAS CABRERA, murió después de recibir cuatro estocadas propinadas por otro estudiante cuando ambos salían del centro educativo Simón Antonio Lucia Castillo, ubicado en el sector Parada Siete, en Santiago Oeste.
De acuerdo con familiares, el día previo al hecho los menores habían tenido una discusión luego de un partido de baloncesto, y al día siguiente el agresor lo habría esperado a la salida del plantel para atacarlo con un arma blanca.
Padre de la víctima, José Ariel Cabrera.
Testimonio del padre
El padre de la víctima, José Ariel Cabrera, expresó entre lágrimas que recibió la noticia mientras trabajaba y que, al ser informado, corrió de inmediato hacia el lugar.
Afirmó que no sabe con precisión dónde murió su hijo, pero lamentó la falta de seguridad en las afueras de la escuela.
«No hay seguridad fuera de la escuela. En esa escuela tienen que intervenir. Que se haga la justicia», dijo visiblemente afectado.
También explicó que el menor vivía con su madre biológica en Santiago.
La tía de la víctima, relató que ya existían amenazas previas.
Según contó, el presunto agresor había dicho ante otros estudiantes que «si él no moría hoy, yo me quito el nombre».
Indicó, además, que adolescentes comentaban sobre la presencia de una supuesta banda dentro del entorno escolar y que el menor de 15 años, señalado como agresor, recibió el arma fuera del centro educativo.
«Se comentaba que él andaba armado con una servillana», aseguró.
Confirmó que el adolescente señalado como responsable «está detenido» y reiteró que su sobrino era un joven deportivo, cristiano y estudiante de segundo de bachillerato.
Atecedentes
En los últimos años, la violencia en los centros educativos de la República Dominicana se ha consolidado como un problema recurrente. Según reportes nacionales, las escuelas públicas, especialmente en zonas vulnerables, registran con frecuencia robos, riñas, asaltos y agresiones, muchas veces con armas blancas.
En 2023, el sistema educativo registró más de 20,000 conflictos violentos entre estudiantes en un período de ocho meses, además de numerosos enfrentamientos entre alumnos y docentes.
Por otra parte, organizaciones de protección infantil advierten que la violencia contra menores no solo en las escuelas, sino también en hogares y comunidades ha aumentado.
Estas realidades evidencian fallas estructurales en los mecanismos de seguridad, supervisión y acompañamiento social, lo que expone recurrentemente a niños y adolescentes a situaciones de riesgo.








