ELLOS OPINAN RD
Por: Leticia Rosario Monción (LETTY)
SANTO DOMINGO, RD . – La reciente noticia sobre el hallazgo de restos humanos en contenedores de basura retirados por la Alcaldía de Santo Domingo Oeste ha sacudido la conciencia ciudadana. Este hecho no solo representa un fallo crítico en la gestión de desechos sólidos, sino que abre una herida profunda en una sociedad que hoy vive bajo la sombra de un pico alarmante de personas desaparecidas en el país.
Resulta incomprensible y alarmante la ligereza con la que se ha manejado la información. Ante el hallazgo de restos de esta naturaleza, el protocolo dictamina una detención inmediata de las operaciones y la notificación urgente al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) y a la Policía Nacional. Sin embargo, la comunicación pública de estos hallazgos parece haber saltado los procesos legales de levantamiento, generando una revictimización de las familias que buscan desesperadamente a sus seres queridos.

Puntos urgentes de mejora
Para evitar que los vertederos y contenedores se conviertan en escenarios de impunidad, es imperativo implementar:
- Protocolos de Vigilancia y Monitoreo: La instalación de cámaras de seguridad en puntos críticos de recolección para disuadir el uso de estos espacios como depósitos de criminalidad.
- Capacitación del Personal de Aseo: Los trabajadores municipales deben contar con formación técnica para identificar y reportar de inmediato hallazgos sospechosos sin contaminar la escena.
- Coordinación Interinstitucional: La Alcaldía no puede actuar como un ente aislado; debe existir un canal directo y transparente con el Ministerio Público para el manejo de incidentes que involucren posibles actos delictivos.
¿Por qué ahora? Una pregunta sin respuesta
Lo más inquietante es el contexto: República Dominicana atraviesa una crisis de desaparecidos que mantiene en vilo algunos hogares. Declarar el hallazgo de restos humanos «a la ligera», antes de agotar los procesos forenses y de identificación, es una irresponsabilidad institucional. ¿Por qué ventilar estos hallazgos sin una certificación oficial previa? ¿Se pretende enviar un mensaje político o es simplemente un reflejo de la precariedad procesal en nuestras instituciones?
El alcalde y las autoridades correspondientes deben entender que no están gestionando solo basura, sino la seguridad y la paz de una comunidad. Es momento de que la transparencia prevalezca sobre el sensacionalismo y que la justicia se anteponga a la eficiencia operativa de la limpieza urbana. Santo Domingo Oeste merece respuestas, pero sobre todo, respeto a la dignidad humana.







