ELLOS OPINAN RD
Por: Leticia Rosario Monción (LETTY)
LOS ALCARRIZOS, RD.- El municipio de Los Alcarrizos se encuentra en una encrucijada histórica. A solo días de la esperada inauguración de la Línea 2C del Metro, pautada para febrero de este año, la comunidad observa con una mezcla de orgullo y frustración cómo el progreso toca a su puerta mientras los problemas cotidianos parecen haberse mudado al patio de atrás.
Crecimiento: Un salto a la modernidad
El desarrollo es innegable en las grandes estructuras. Con la llegada del Metro y el funcionamiento consolidado del Teleférico, Los Alcarrizos se posiciona como el municipio con la movilidad más integrada del país.

Asimismo, la gestión municipal ha impulsado un «ambicioso programa» de obras que incluye 26 puentes y la intervención en 52 puntos con aceras y contenes, buscando cambiar el rostro de sectores históricamente olvidados.
Estancamiento y Disgustos: El «nudo» de los servicios
A pesar de la inversión millonaria, el descontento ciudadano hierve en los barrios. El sector La Fe ha protagonizado protestas recientes exigiendo el arreglo de sus calles, denunciando que llevan décadas en el olvido.
Pero el mayor dolor de cabeza es, sin duda, la basura. El cúmulo de desechos ha llegado a niveles críticos en sectores como Villa Los Peloteros, donde los vecinos han tenido que quemar desperdicios ante la ineficiencia de la recogida municipal.
Puntos a mejorar: La agenda pendiente
Para que Los Alcarrizos deje de ser un «dormitorio» y se convierta en una ciudad modelo, los retos para este 2026 son claros:
- Gestión de Residuos: Es urgente concretar la estación de transferencia de residuos discutida en vistas públicas recientes para acabar con los vertederos improvisados.
- Drenaje y Asfalto: Priorizar el drenaje pluvial para evitar las inundaciones recurrentes en zonas bajas.
- Costo de Vida: Atender la preocupación local por el alto costo de la canasta familiar, un reclamo persistente de las familias de bajos recursos.
Los Alcarrizos tiene la infraestructura de una ciudad del futuro, pero sus residentes siguen luchando con los retos de un pasado que no termina de irse.







