ELLOS OPINAN RD
Por: Alejandro Espinal
SANTO DOMINGO, RD.- Por considerarlo un tema de interés, nos vamos a tomar el atrevimiento de publicar esta interesante publicación de nuestro hermano Alejandro Espinal, a través de la plataforma MOJIGANGUINADO.
Pocas cosas hay más dominicanas en el imaginario popular que el jabón de cuaba. No es un invento nuestro, pero pocos productos han echado raíces tan profundas en la vida cotidiana del pueblo como este jabón de color amarillento, olor penetrante y fama de resolverlo casi todo.
Sin mencionar marcas, el jabón de cuaba ha vivido durante décadas en el corazón de la familia dominicana. Se elabora con una mezcla de grasas de coco y de origen animal, además de resina de pino, conocida popularmente como cuaba, de donde proviene su nombre.

Durante muchísimo tiempo fue el jabón de uso múltiple por excelencia: servía para bañarse, lavar la ropa, limpiar las manos y hasta para la higiene íntima de hombres y mujeres. En muchas casas era un producto imprescindible, casi tan común como el café de la mañana.
Su fabricación se basa en la saponificación, es decir, en la transformación química de una grasa mediante la acción de un álcali, como la soda cáustica. Esa composición es precisamente la que explica su gran poder de limpieza, pero también la razón por la que hoy muchos especialistas advierten sobre sus limitaciones.
En los últimos tiempos, los médicos, y en especial los dermatólogos, han sido insistentes en sus reservas frente al uso del jabón de cuaba sobre la piel. Recomiendan reservarlo para la limpieza del hogar, el lavado de ropa o las manos muy sucias, precisamente porque tiene una enorme capacidad para remover grasa y suciedad.
El problema es que, aplicado directamente sobre la piel, puede provocar resequedad, descamación e incluso debilitar la barrera natural que la protege. O sea, limpia, sí, pero también puede maltratar.
Y aunque deja la sensación de limpieza profunda, no debe confundirse con un desinfectante, porque no contiene los componentes específicos para cumplir esa función.
Uso en el baño íntimo de la mujer
En el caso de la higiene íntima femenina, los médicos son tajantes: el jabón de cuaba no es recomendable. Su alto nivel de alcalinidad puede alterar el equilibrio natural de la vulva y afectar las defensas que ayudan a combatir bacterias y hongos.
La higiene íntima, explican los especialistas, debe hacerse solo por fuera, preferiblemente con jabón líquido suave y sin fragancia.







