ELLOS OPINAN RD
Por: Lency Alcántara
PUERTO PRINCIPE, HAITÍ.- El Consejo Electoral Provisional de Haití anunció este lunes 27 de julio la reprogramación de las elecciones presidenciales y legislativas para el próximo 13 de diciembre, junto con el referendo constitucional. Inicialmente previstas para el 30 de agosto, estas votaciones serán las primeras en una década en un país marcado por la violencia de las pandillas y la ausencia de autoridades elegidas por voto popular.
Entre las razones persisten, la convulsa inestabilidad y crisis.
«Control de bandas criminales».
Asesinato de su presidente hace 5 años.

Protestas en Haití
La segunda vuelta quedó fijada para el 21 de febrero de 2027, mientras que los resultados definitivos de las elecciones locales se publicarán el 12 de marzo de ese mismo año.
El organismo electoral advirtió que el cumplimiento del calendario dependerá de que exista un nivel de seguridad aceptable y de la disponibilidad de recursos financieros. En su comunicado, subrayó que la organización de los comicios es una “responsabilidad compartida” que requiere el compromiso del Gobierno, los actores políticos y la comunidad internacional.

Policías de Kenia en un patrullaje en Haití.
El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé había señalado en abril que las elecciones se celebrarían únicamente después de derrotar a las bandas armadas, lo que ya hacía prever un aplazamiento. “Acabaremos con las bandas. Recuperaremos los territorios. Después, prepararemos el país para la celebración de elecciones. Las elecciones se celebrarán cueste lo que cueste”, afirmó entonces.
Las últimas elecciones en Haití se realizaron entre 2015 y 2016, en un período de transición que culminó con la elección de Jovenel Moïse, asesinado en 2020. Desde entonces, el país caribeño no ha tenido autoridades surgidas de las urnas. La crisis de seguridad ha dejado más de 2.300 muertos en el primer semestre de este año, según datos de Naciones Unidas, y ha provocado desplazamientos masivos de población.
La ONU aprobó en septiembre pasado la creación de la Fuerza de Represión de las Bandas (GSF), que podrá contar con hasta 5.500 efectivos entre militares y policías, en sustitución de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad. Mientras tanto, Estados Unidos ofreció recompensas millonarias por información sobre las finanzas de las principales coaliciones criminales, como Gran Grif y Viv Ansanm, liderada por Jimmy Chérizier, alias “Barbecue”.







