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MANILA, FILIPINAS.– Las autoridades filipinas elevaron este miércoles a 45 el número de personas fallecidas y a 17 los desaparecidos como consecuencia del terremoto de magnitud 7.8 que sacudió el lunes la isla de Mindanao, en el sur del país, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas.
De acuerdo con el más reciente informe del Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC), al menos 487 personas resultaron heridas y unas 149,000 han sido afectadas por el sismo, que causó daños considerables en viviendas, infraestructuras y edificios públicos de varias provincias del sur del archipiélago.

El movimiento telúrico se registró a las 7:37 de la mañana del lunes, hora local, con epicentro a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla de Burias, en Mindanao, y a una profundidad aproximada de 55 kilómetros, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Las autoridades indicaron que, hasta el momento, se han contabilizado 1,738 réplicas, de las cuales 45 fueron perceptibles para la población. La intensidad de estos movimientos posteriores ha oscilado entre magnitudes de 1.3 y 6.4.
Tras el terremoto, el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) emitió una alerta de tsunami para varias zonas costeras del sur del país. Posteriormente, los sistemas de monitoreo registraron olas de hasta 1.48 metros en Kiamba, provincia de Sarangani; 0.84 metros en Kalamansig, Sultan Kudarat; y 0.48 metros en Maasim.
La alerta fue levantada horas después, una vez las autoridades confirmaron que no existía riesgo adicional para las comunidades costeras.
Los organismos de emergencia mantienen las operaciones de rescate y asistencia humanitaria en las áreas afectadas, mientras miles de personas permanecen desplazadas y continúan las evaluaciones de daños.







