ELLOS OPINAN RD
Por: Merilenny Mueses
SANTO DOMINGO, RD.– ¿Una serpiente? ¡Correee! Probablemente esa sea la reacción de más de uno al encontrarse de frente con una. Y si después del susto aparece la pregunta de si puede ser venenosa.
El doctor Miguel Smith Cardona, veterinario especializado en animales salvajes explicó al periódico Hoy que en el país no existen reptiles de importancia médica.

Foto cedida por el doctor Miguel Smith Cardona
“En República Dominicana no tenemos serpientes venenosas de importancia médica para el ser humano, es decir, no contamos con víboras, cascabeles o corales verdaderas capaces de producir un envenenamiento potencialmente mortal como ocurre en otros países de América”, explicó el especialista.
La aclaración llega a propósito del Día Internacional de la Concientización sobre la Mordedura de Serpiente, que se conmemora cada 19 de septiembre y busca llamar la atención sobre los riesgos relacionados con las mordeduras de estos animales.
¿Qué serpientes tenemos?
Que en el país no haya serpientes venenosas de importancia médica no significa que estos reptiles no estén presentes.
De acuerdo con Smith Cardona, en República Dominicana se registran alrededor de 25 especies de serpientes.
Entre ellas se encuentran la boa de la Hispaniola (Chilabothrus striatus), la boa de Ford (Chilabothrus fordii), la boa grácil (Chilabothrus gracilis), la culebra verde o bejuquilla (Uromacer oxyrhynchus), además de otras especies de los géneros Uromacer y Hypsirhynchus.
También están la corredora de la Hispaniola (Haitiophis anomalus), la boa enana de la Hispaniola (Tropidophis haetianus) y varias especies de serpientes ciegas del género Typhlops.

Foto cedida por el doctor Miguel Smith Cardona
Hay, por tanto, boas, culebras corredoras, bejuquillas, pequeñas boas enanas y serpientes ciegas, con características y comportamientos diferentes.
Pero, ¿pueden morder?
Sí. Aunque no sean venenosas de importancia médica, algunas pueden morder si se sienten amenazadas, son sujetadas o quedan acorraladas.
“Las boas de la Hispaniola, de Ford y grácil son constrictoras y no poseen veneno; su mordida sería principalmente mecánica, con pequeñas heridas, sangrado y dolor”, precisó el veterinario.
En otras especies las reacciones pueden variar.
Smith Cardona explicó que algunas culebras del género Uromacer poseen colmillos posteriores y secreciones que utilizan para inmovilizar pequeñas presas. En humanos, indicó, pueden producir reacciones locales leves como ardor, adormecimiento o inflamación, aunque no se consideran serpientes de importancia médica.
Las corredoras, como Haitiophis y varias especies de Hypsirhynchus, suelen intentar huir y pueden morder si son sujetadas o acorraladas. Las boas enanas, por su parte, son pequeñas y discretas, mientras que las serpientes ciegas del género Typhlops son diminutas y subterráneas.
¿Qué hacer si ocurre una mordedura?

Foto cedida por el doctor Miguel Smith Cardona
Que no exista un riesgo de envenenamiento potencialmente mortal no significa que una mordedura deba tomarse a la ligera.
“En las boas y otras serpientes no venenosas, la mordida produciría principalmente heridas, dolor, sangrado e inflamación local”, explicó Smith Cardona.
Por ello, ante una mordedura recomienda lavar bien la zona y recibir evaluación médica, debido a la posibilidad de contaminación o infección.
El especialista también hace una precisión importante: no todas las especies provocarían exactamente las mismas reacciones. Mientras en las boas la lesión sería principalmente mecánica, algunas culebras pueden generar molestias locales leves.
En cuanto al comportamiento, Smith Cardona señala que las serpientes no tienen como conducta habitual perseguir o atacar a las personas.
“En todas, el comportamiento predominante frente al ser humano es huir o defenderse, no perseguir ni atacar a las personas”, afirmó.









