ELLOS OPINAN RD
Por: Melissa Correa
SANTO DOMINGO, RD.- Durante la SEMANA SANTA, miles de personas se movilizan hacia distintos puntos del país, lo que incrementa significativamente el riesgo de accidentes de tránsito.
Aunque viajar siempre implica precaución, hay momentos del día en los que el peligro aumenta debido a diversos factores como el cansancio, el consumo de alcohol y la alta congestión vehicular.
Así lo dio a conocer Juan Salas, director de la Defensa Civil, quien reveló que las recientes estadísticas señalan que en horas de la madrugada es cuando se producen mayor cantidad de accidentes catastróficos

Juan Salas, director de la Defensa Civil
No obstante, Rafael Vicioso aclaró que no existe una hora específica completamente segura o peligrosa.
“El riesgo puede presentarse en cualquier momento”, puntualizó.
Días más peligrosos
Vicioso destacó que el Jueves Santo suele ser uno de los días más peligrosos, debido a que muchas personas inician sus viajes, generando un alto flujo vehicular.
A esto se suma el Domingo de Resurrección, cuando se produce el retorno masivo hacia los hogares.

Rafael Vicioso, director provincial de la Defensa Civil
“Esos días se registran mucho cúmulo de personas que se van, la carretera se complica y al ver gente imprudente y consumiendo alcohol puede generar una situación complicada”, dijo.
Además, el último día del asueto se caracteriza por la congestión vial y la impaciencia, lo que puede derivar en maniobras temerarias.
“Por eso se hace el carreteo de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) para reducir la velocidad”, finalizó.
Ante este panorama, las autoridades implementan operativos especiales que inician el jueves a las 2:00 de la tarde y se extienden hasta el domingo a las 6:00 p.m.
¿Por qué aumentan los riesgos?
-Incremento del parque vehicular en carretera
-Consumo de alcohol durante celebraciones
-Exceso de velocidad
-Cansancio y falta de descanso
-Distracciones al volante (uso del celular)
Las autoridades reiteran el llamado a la prudencia: respetar las señales de tránsito, evitar conducir bajo efectos del alcohol y planificar el viaje con tiempo pueden marcar la diferencia entre llegar seguro o convertirse en una estadística más.







