¡¡LOS JÓVENES NO QUIEREN ESTUDIAR EN RD!! (Deserción escolar: una realidad que golpea a todo el país, pero con mayor impacto en las provincias fronterizas)

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ELLOS OPINAN RD

Por: Jazmín Díaz

SANTO DOMIGO, RD.- La deserción escolar en la República Dominicana no es un fenómeno aislado ni localizado en una sola región, así lo revelan los datos oficiales del Ministerio de Educación correspondientes al año lectivo 2024-2025 revelan que las 32 provincias del país presentan niveles de abandono escolar, aunque con profundas diferencias territoriales que reflejan desigualdades estructurales históricas entre zonas rurales y urbanas, provincias fronterizas y polos urbanos.

El análisis provincial muestra que Elías Piña encabeza el ranking nacional de deserción escolar, con 7.32 %, convirtiéndose en la demarcación donde proporcionalmente más estudiantes abandonan el sistema educativo antes de concluir el año escolar. Le sigue Pedernales, con 5.59 %, una provincia que comparte con Elías Piña condiciones de alta vulnerabilidad social, baja densidad poblacional y limitadas oportunidades económicas. La Altagracia registra una deserción de 4.80 %.

En el siguiente bloque aparecen provincias del sur y la frontera que mantienen niveles elevados de abandono. Bahoruco, con 4.71 %, seguida por Azua, con 4.63 %Duarte, con 4.40 %San Juan, con 4.27 %Monte Cristi, con 4.26 %, y Barahona, con 4.10 %. Estas cifras confirman que el abandono escolar se concentra en territorios donde el acceso a servicios educativos, transporte y condiciones de vida sigue siendo limitado.

Provincias con abandono intermedio: un problema extendido

Un segundo grupo de provincias presenta tasas de deserción cercanas al promedio nacional, evidenciando que el problema no se limita a las zonas históricamente rezagadas. Valverde registra 4.51 %Hermanas Mirabal 3.89 %Independencia 3.82 %San Pedro de Macorís 3.78 %Peravia 3.66 %Samaná 3.55 %Santiago Rodríguez 3.49 %La Romana 3.46 %Santo Domingo 3.27 %Distrito Nacional 3.18 %María Trinidad Sánchez 3.14 %Monte Plata 2.83 % y San Cristóbal 2.71 %.

En estas provincias, aunque la deserción no alcanza los picos de la frontera, el volumen absoluto de estudiantes que abandonan la escuela es significativo, especialmente en los niveles de secundaria, donde el abandono se acelera por factores como trabajo informal, embarazo adolescente, migración interna y desmotivación escolar.

Donde menos se abandona la escuela

Las tasas más bajas de deserción escolar se concentran en provincias del Cibao Central y zonas con mayor conectividad educativa. La Vega registra 2.39 %Hato Mayor 2.38 %Monseñor Nouel 2.34 %Sánchez Ramírez 2.31 %Espaillat 2.29 %Puerto Plata 2.25 %Dajabón 2.21 % y El Seibo 2.18 %.

Aunque estas cifras son menores en comparación con el resto del país, no implican la ausencia del problema, sino una mayor capacidad del sistema para retener a los estudiantes, asociada a mejores condiciones de acceso, infraestructura escolar y acompañamiento educativo.

Un patrón claro: territorio, pobreza y abandono

El recorrido por las 32 provincias confirma un patrón consistente: la deserción escolar aumenta en territorios rurales, fronterizos y con mayores niveles de pobreza estructural, mientras disminuye en provincias con mayor urbanización y dinamismo económico. Sin embargo, incluso en las demarcaciones con mejores indicadores, el abandono sigue siendo una constante que afecta cada año a miles de niños, niñas y adolescentes.

Los datos evidencian que la deserción no es un evento coyuntural, sino un fenómeno persistente que se agudiza en contextos de crisis y que requiere políticas públicas diferenciadas por territorio. Sin una intervención focalizada que tome en cuenta las realidades provinciales, el sistema educativo continuará perdiendo estudiantes en silencio, año tras año.

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