ELLOS OPINAN RD
Por: Leticia Rosario Monción (LETTY)
SANTO DOMINGO, RD.- El desarrollo sostenible de los territorios en la República Dominicana no depende de manera exclusiva de la inyección de recursos presupuestarios del Estado central o de la construcción de megaobras de infraestructura física; se fundamenta, en una dimensión mucho más profunda, en la solidez de su capital social y en la preservación de su identidad colectiva.
El municipio de Los Alcarrizos, eje geopolítico y demográfico neurálgico de la Circunscripción 5 de la provincia de Santo Domingo, asiste en la presente coyuntura a un momento de transformación estructural que exige una profunda reflexión institucional y un enérgico llamado a la paz, la concordia y la unificación de esfuerzos a favor del bienestar comunitario.

En los últimos días, la demarcación se ha visto expuesta en las plataformas multimedia y redes digitales a raíz de hechos y escándalos aislados de carácter negativo que distorsionan la realidad del municipio, proyectando una imagen de vulnerabilidad que empaña las grandes conquistas locales e inyecta un temor infundado en los ciudadanos de otras localidades, frenando las visitas comerciales, el ecoturismo regional y la inversión del sector privado.
Es imperativo contrarrestar estas matrices de opinión adversas mediante una movilización cívica transparente y permanente que visibilice el verdadero rostro de Los Alcarrizos: un territorio habitado por una gran masa trabajadora, honesta y resiliente que sale de sus hogares cada madrugada para aportar de manera veraz al progreso material y ético de la nación.
La superación de estos desafíos de percepción pública demanda una estrategia de gobernanza local enfocada en la atención prioritaria de la niñez y las juventudes, sectores que configuran el motor del porvenir del municipio.
Motivar e incentivar a los niños, niñas y adolescentes a enfocarse en la educación continua, el desarrollo de habilidades directivas, la práctica del deporte de alto rendimiento y la asimilación de valores humanos inamovibles, constituye la mayor garantía institucional para erradicar de raíz las conductas vinculadas al hostigamiento o la delincuencia común.
Resulta indispensable que los gobiernos locales de proximidad, en un protagonismo compartido con el Ministerio de Educación, las iglesias, las academias y las juntas de vecinos organizadas, diseñen espacios seguros de sano esparcimiento y programas de mentoría que inspiren a las nuevas generaciones a convertirse en adultos responsables, dignos de admirar y firmemente comprometidos con el Estado de derecho.
Cuando un joven de los sectores populares de Los Alcarrizos encuentra canales legítimos de movilidad social y validación de su talento, se neutralizan las trampas de la marginalidad y se consolida un relevo generacional ético capaz de gerenciar con transparencia los presupuestos participativos y los destinos institucionales de su comunidad.
Este llamado a la paz y a la proyección de los hechos positivos debe ser asumido como un compromiso colectivo y transversal que despoje las iniciativas comunitarias de cualquier tipo de apasionamiento partidario o cálculo electoral de cara al ciclo estratégico del año dos mil veintiocho.
La modernización física del municipio, visible en la operación del Teleférico de Los Alcarrizos, la extensión del Metro y los remozamientos viales ejecutados en coordinación con el gobierno central, debe ser correspondida con una vigorosa renovación de la cultura ciudadana en el terreno.
Para las profesionales de las ciencias sociales dedicadas a la redacción editorial en la prensa digital, el tratamiento analítico de la realidad municipal exige visibilizar las historias de éxito empresarial, los aportes intelectuales de sus egresados de la educación superior y las iniciativas voluntarias de mediación de conflictos que se gestan diariamente en los barrios.
La madurez y la prosperidad de Los Alcarrizos se consolidarán en la medida en que sus propios habitantes se transformen en los principales custodios y multiplicadores de sus virtudes territoriales, demostrando al país y al mundo que la labor laboriosa de su gente es inmensamente superior a cualquier contingencia delictiva y que el futuro del municipio permanece sólidamente protegido por la planificación, la solidaridad y el estricto cumplimiento de la convivencia democrática.



