Gaspar Hernández muestra desgarradoras huellas del aluvión

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ELLOS OPINAN RD

Por: Ashley Martínez

GASPAR HERNÁNDEZ, RD.- Aproximadamente a la 1:00 de la madrugada del martes, el estruendo del río Joba abriéndose paso entre las viviendas y comercios en el centro de Gaspar Hernández, provincia Espaillat, despertó por completo a sus moradores.

Todavía ayer, las marcas en las paredes por encima de las ventanas, contaban una historia desgarradora: no hubo pérdidas humanas, pero muchos lo perdieron todo.

“Estábamos levantando todo, y la misma agua nos lo derrumbó”, dicen vecinos cuyas viviendas resultaron inundadas tras la crecida del río Joba.

“Estábamos levantando todo, y la misma agua nos lo derrumbó”, dicen vecinos cuyas viviendas resultaron inundadas tras la crecida del río Joba.

Comunidades como La Hoya, La Cueva de los Leones, el centro de la ciudad, El Caimán, La Gallera, la central de taxis, el área deportiva y toda la parte baja de Gaspar Hernández, quedó totalmente abnegada por la creciente del afluente. Viviendas y comercios, todo bajo agua.

Mientras que la zona alta, como la comunidad de Piragua y Bejuco Blanco, en la área montañosa, sufrieron cuantiosas pérdidas agrícolas y de viviendas por los deslizamientos de tierras, producto también de las intensas lluvias.

“A mí y a mi esposo nos sacaron por la pared, unos vecinos, porque el agua nos daba hasta el cuello”, cuenta María Morales, mientras ella y su marido Cecilio Pérez, veían perder su sustento de vida: un negocio de compraventa de motores que tenían en la marquesina de su casa.

A unos escasos metros, un hombre cuyo nudo en la garganta y lágrimas le impedía hasta pronunciar su nombre, contó con voz quebrantada que, como pudo, subió a su papá de 85 años encima de la mesa, y con el agua por el cuello, tuvieron que esperar que bajara el caudal para que sus vecinos pudieran auxiliarlo.

“Yo subí a mi papá en la mesa, para que no nos alcanzara el agua, me daba por el cuello ya. Nos ayudaron a salir cuando el agua bajó”, dijo. Su papá no puede valerse por sí mismo, no camina, él es quien lo baña, lo cambia y lo cuida.

Los comunitarios cuentan que desde las 7:00 de la noche, la lluvia comenzó contundente.

Estaban vigilantes, pero confiados, porque el río nunca había subido más que hasta la calzada. A más 11:00 de la noche, la gente rápidamente empezó a acomodar los ajuares de la casa, a ponerlos en lugares elevados, porque ya el agua se estaba acumulando. Sin embargo, sin aviso y de repente, ya en la madrugada, la crecida del río atacó.

“Nosotros estábamos acostados, y los vecinos comenzaron a llamarnos, que el río se había desbordado. Los niños estaban llorando muchísimo”, narró Ivelisse Martínez, mientras sacaba el lodo de su vivienda con palas y cubetas, con la ayuda de su esposo y otros vecinos.

En la comunidad de Piragua, a Plinio Mejía lo desconcertó un gran estruendo.

“Salí corriendo de la casa familiar a mi casa, que recién hice y que iba a inaugurar y cuando entro, veo que se fue la mitad de la habitación principal con todo y jacuzzi. Cuando intento salir, veo que yo quedé en medio de los dos deslizamientos de tierra de la calle también”, contó.

Todos los comercios del centro de la ciudad resultaron anegados por el agua. Las pérdidas ascienden a millones, mientras que otros establecimientos colapsaron por completo, desmoronándose la estructura.

daños agrícolas

Ya en la loma, en la comunidad de Piragua y Bejuco Blanco, se produjeron deslizamientos de tierra por el cúmulo de agua por la lluvia, penetrando en las fincas y tumbando cientos de árboles de cacao que allí se cosechan.

De acuerdo a Pedro Flete, uno de los productores, al menos el 25% de los terrenos sembrados de cacao, resultaron damnificados.

Explicó que la pérdida es más significativa aún, considerando que están en la temporada de inicio de la cosecha, cuando el producto agrícola tiene un precio bajo en el mercado.

Los productores de cacao de la zona hicieron un llamado a las autoridades de Agricultura, para que vayan en su auxilio.

Asimismo, esta comunidad rural de Gaspar Hernández también sufrió daños en su infraestructura eléctrica y varias viviendas colapsaron.

trabajo de las autoridades

Desde la noche del martes, en Gaspar Hernández no se duerme bien y las autoridades del municipio han acompañado a la ciudad en el proceso. Tras las inundaciones que afectaron a las autoridades municipales y del Gobierno central activaron un proceso de levantamiento de daños, limpieza y asistencia a las familias afectadas.

Abelito Suriel, alcalde de este municipio, explicó que, aunque no se registraron pérdidas humanas, la prioridad es recuperar el municipio en el menor tiempo posible.

“No tenemos pérdida humana, que es muy importante, pero sí tenemos una situación en la cual hoy tenemos que estar comprometidos con el municipio de Gaspar Hernández a limpiar todas estas cosas, a ver si podemos retornar a la normalidad en una semana. Esta es la situación que tenemos hasta ahora”, expresó.

Indicó además que distintas instituciones del Estado ya se encuentran interviniendo en la zona.

Explicó que las ayudas del Gobierno comenzaron a gestionarse y que varias entidades han sido notificadas para coordinar la asistencia al municipio. Entre ellas mencionó al Ministerio Administrativo de la Presidencia, la Gobernación, el INDI, los Comedores Económicos y Obras Públicas.

Sobre los trabajos específicos, detalló que ya tienen personas haciendo un levantamiento sobre los daños ocasionados y que esta semana empezaran las intervenciones.

“El plan social de la presidencia ya hizo comunicación para mandar raciones alimenticias crudas. En esta semana comienza todo.”, indicó el funcionario municipal.

El viceministro Administrativo de la Presidencia, Alexis Jiménez, hizo un descenso a la zona afectada, en representación del Gobierno, realizando las gestiones de lugar en esta situación de emergencia.

Por su parte, el intendente coronel del Cuerpo de Bomberos de Gaspar Hernández, Martín Martínez, informó que tras el desbordamiento del río se activaron labores de rescate y asistencia en los sectores más afectados, principalmente en las zonas bajas del municipio, donde el agua y el lodo cubrieron amplias áreas residenciales y comerciales.

Indicó que, además de los daños materiales, fue necesario intervenir en situaciones de emergencia para salvaguardar vidas. “ayer hicimos un rescate de una señora que el agua la levantó y la dejó en un segundo plato y no tenía escalera y nosotros fuimos con una pala mecánica para bajarla”, relató.

Ángelo González, regidor del municipio, informó que, tras producirse las inundaciones, los miembros de la Sala Capitular se integraron de inmediato a las labores de apoyo y coordinación con otras autoridades locales y nacionales. Señaló que realizaron llamados a alcaldes, regidores y representantes de distintas instituciones para que acudieran en auxilio de las comunidades afectadas.

El río

A Eulalia Burgos, el ladrido desesperado de su perro, le dio la voz de alerta, aunque fue demasiado tarde para ella salvar al animalito.
“Yo estaba acostada y nada más dio tiempo salir, porque esa agua vino de un pronto. Mi perrito comenzó a ladrar, pero yo no me daba cuenta. Y después fue que vi que era el río, se me llevó el perrito con todo”, relató.

Pérdida.

A Eulalia, al igual que muchos comunitarios de esta zona de Gaspar Hernández, también se le inundó su negocio y perdió todos sus equipos y materiales. Un salón que funcionaba en un local contiguo a su vivienda.

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