El «fuego amigo»: Cuando la verdadera oposición duerme en casa

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ELLOS OPINAN RD

Por: Leticia Rosario Monción

SANTO DOMMINGO, RD.- Por años, la política dominicana se ha movido bajo la premisa de que el enemigo siempre está afuera, en la parcela de enfrente. Sin embargo, el panorama actual de 2026 nos obliga a ajustar el lente.

Mientras los partidos de oposición tradicional intentan capitalizar el descontento social, surge una interrogante ineludible: ¿quién está filtrando realmente la munición que impacta la línea de flotación del Gobierno?

El despertar de una oposición «curiosa»

Es innegable que la oposición ha ganado tracción en los medios. Como el vecino que «brecha» por un hueco en la empalizada del barrio buscando el chisme fresco, los partidos opositores están hoy más atentos que nunca a las debilidades gubernamentales. Recientemente, han sido rápidos en señalar temas sensibles como la gestión del sector eléctrico o el cumplimiento de las promesas de campaña, basándose en datos que, curiosamente, parecen salir del mismo entorno estatal.

No obstante, esta «eficiencia» informativa de la oposición externa parece estar alimentada por una fuente mucho más cercana al poder de lo que el protocolo oficial admite.

La erosión desde las entrañas

La realidad es que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) enfrenta hoy su desafío más letal: la indisciplina y las fisuras internas. No es una ceguera voluntaria; es una evidencia palpable.

Este fenómeno de filtraciones y ruidos internos no es inofensivo. Casos como las recientes investigaciones abiertas en instituciones como el FEDA, donde se ventilan públicamente supuestas irregularidades en la nómina antes de concluir procesos oficiales, indican que muchos dentro de la estructura no están en consonancia con las directrices presidenciales, sino con sus propios intereses.

Esta dinámica de «ruido» interno genera una percepción de crisis que la oposición externa simplemente se limita a amplificar. El problema no es solo la denuncia en sí, sino quién entrega la llave para abrir la caja de Pandora.

Un 2026 de reestructuración y riesgos

El PRM ha arrancado este año con fuertes tensiones por los cambios en la administración pública. Con un proceso de reestructuración interna que busca renovar miles de posiciones y la mirada puesta en las candidaturas de 2028, la lucha por el control territorial se ha vuelto encarnizada.

El Gobierno ha tenido que lidiar con situaciones donde la información privilegiada se convierte en arma política. Analistas y medios digitales y televisivos han dado seguimiento a cómo estos conflictos internos terminan sirviendo de banquete para una oposición que solo tiene que sentarse a esperar que el «chisme» salga de palacio.

Conclusión

La oposición más agresiva no es la que grita desde las tarimas de los partidos contrarios; es la que habita en las oficinas públicas y en las reuniones de pasillo de la organización gobernante. Si el oficialismo no logra canalizar estas diferencias por vías institucionales, el «fuego amigo» terminará consumiendo más capital político que cualquier estrategia diseñada por sus rivales externos. El enemigo, al parecer, no está al otro lado de la cerca, sino compartiendo el mismo techo.

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